Parco dei Guerrieri

SMVP (Lista de Patrimonios de Sistema Museo)

 
Referencias Históricas Referencias Históricas

El Parque de los Guerreros de Vaste nació en 2002, tras la adquisición por parte del Ayuntamiento de Poggiardo de algunas decenas de hectáreas de tierra en que se extendía la antigua Vaste, Βαῦστα en griego, Basta en latín. Entre los siglos IV y III a.C. la ciudad mesápica disponía de murallas cuyo perímetro medía 3,38 km delimitando un área de alrededor de 78 hectáreas.
La superficie incluida en las fortificaciones no estaba totalmente ocupada por las construcciones, que se concentraban en la zona central, que coincide aproximadamente con la actual urbanización.
Se destinaban amplias superficies a las actividades artesanales, a la agricultura y también a cobijar el ganado; dentro y fuera de las murallas se distribuían las áreas de necrópolis. El Parque de los Guerreros nació del deseo de mantener el recuerdo del gran anillo amurallado, muy dañado por el arado y la quita de piedras, que se efectuaron hasta el comienzo de las indagaciones sistemáticas, en los años ‘80 del siglo pasado.
A lo largo del perímetro fortificado se realizaron excavaciones extensas, sondeos, reconocimientos y relieves que permiten reconstruir el recorrido exacto de la estructura; a continuación se realizó una campaña de restauraciones.
En los tramos en que las murallas se conservaban peor, siendo difícil detectar su presencia hasta para los arqueólogos, el recorrido se ha remarcado por una duna: de tal forma la función de proteger las estructuras presentes en el subsuelo se une a la oportunidad de señalar la presencia de las fortificaciones, que difícilmente se pueden detectar de otra manera.
La duna conserva en su base el ancho de las fortificaciones mesápicas, alrededor de 4 metros.
La altura en cambio no llega a los 6 metros que tenían antiguamente.
Para recordar las guarniciones militares que lucharon en ocasión de la ofensiva romana entre 267 y 266 a.C., algunos guerreros aún pululan en la línea de defensa de la ciudad mesápica.
Se trata de modelos realizados en tamaño natural en lámina de hierro por el escultor salentino Ferruccio Zilli: las siluetas se inspiran en las representaciones presentes en las vasijas italiotas y apulienses de figuras rojas del siglo IV a.C. La visita del Parque se puede realizar partiendo del Portal, por la Carretera nacional 497 (Strada Statale 497), o por la Piazza Dante, el centro de la actual Vaste, donde el Palacio Baronal alberga el Museo Arqueológico, o también desde el área de los Santos Esteban (Santi Stefani), donde se puede admirar la iglesia rupestre y el adyacente conjunto paleocristiano de la Hacienda Giuliano.
Entre las áreas diseñadas para recibir a los visitantes se extienden más de 3 km de carriles de bici y peatonales. A unos 150 metros al este del Portal, en el camino vecinal Melliche, se conserva la puerta norte de la ciudad mesápica, ubicada en la ruta que conduce a Muro Leccese, el centro principal de la comarca de Otranto en la Antigüedad.
Aquí, al igual que en el resto del circuito murario, se reconocen elementos relativos a tres fases de construcción.
Datan de entre 350 y 300 a.C. dos cortinas amuralladas, no contiguas, realizadas con piedras irregulares, sin cemento (en seco) y reforzadas por un paramento en bloques a los costados de la apertura para el acceso; en el lado este se conserva el encaje para la hoja de la puerta y, más al sur, se conserva un pequeño espacio rectangular, posiblemente sede del guardián.
Hacia finales del siglo IV a.C. se construyó un nuevo revestimiento en bloques cuidadosamente recortados, colocados con la extremidad hacia el frente exterior y el lado según el pasillo de acceso.
Un refuerzo ulterior de la estructura pertenece a la primera mitad del siglo III a.C., cuando bloques de forma y dimensiones irregulares se instalaron con la extremidad hacia el exterior de las dos cortinas, causando el adelanto de la cortina este con respecto a la oeste; en realidad de la cortina este solo se conserva la marca en negativo. Prosiguiendo hacia el sur, por unos 150 metros se recorre el antiguo camino que iba hacia el centro de la ciudad mesápica, y se llega al área donde, en correspondencia con un curva amplia, las excavaciones de 1985 pusieron de manifiesto una sede de culto con mojones de 550-480 a.C., a la que se superpone una necrópolis en túmulo, utilizada hasta comienzos del siglo III a.C.
 Alrededor del área de la Piazza Dante estaban los barrios de residencia; el núcleo de las casas principales estaba incluido en un perímetro fortificado, por la Via Enrico Toti, actualmente no visible, que delimitaba el centro neurálgico del asentamiento.
Las unidades de habitación se asomaban a una red irregular de caminos que seguían los accidentes del terreno.
A unos 100 metros de la plaza, en la Hacienda San Antonio, se ha identificado un barrio dominado por la presencia de un edificio grande, con planta en L.
Incluye varios ambientes y tiene una superficie cubierta de 750 metros cuadrados.
Del lado que da a la llanura de Poggiardo, la estructura se completa con un largo pórtico que asoma sobre un área con cisternas para la recolección del agua pluvial: en proximidad de una de ellas se halló el tesoretto de 150 monedas de plata, expuesto en el Museo.